martes, noviembre 15, 2005

22.11pm



Sigue lloviendo
y las luces se encienden
como síntoma de una nueva derrota:
No me aventuro
a quedarme sin ti,
no persigo
escapar sin oírte de nuevo.


Marca mi memoria una cifra,
seis dos cuatro,
tres siete
tres seis tres dos,
y una voz que siento cerca
se diluye entre sollozos.


“¡Perdóname!”,
mientras se disipa un último adiós
fuera de servicio o falta de cobertura.


José Daniel, de "Despertar incierto".
Imagen: José Daniel 05.

2 comentarios:

Menta dijo...

No desistas,al menos la voz queda palpitando en el recuerdo.
Un abrazo

Anónimo dijo...

Jo... con esos teléfonos que no se quieren borrar de la memoria... Me encanta el poema...
Besos