lunes, noviembre 21, 2005

01:56:00 a.m.



Perdí todo,
no tengo nada, y en espejismos
me sumerjo
buscando rescatarla.

Soy un alacrán en desiertos pétreos,
y mis pasos se encaminan
entre dunas de marfil que decoran el horizonte.

A lo lejos, mi mujer reposa rodeada
de bambúes y diamantes infinitos,
entre gentes de otros lugares, extraños
hijos de metal y lanzas prohibidas.

La he visto frágil y vulnerable,
pero la cortina intangible que me sujeta,
me ahoga como la tierra sobre mi ataúd.

Alguien se arrodilla junto a ella,
le tiende una sonrisa de nácar
y acepta sus plegarias.
Se va,
se van entre claros y nubes,
desembocando una tormenta de ira,
tempestad que me arrastra a un levitar profundo.

Duermo...

José Daniel, de "Despertar incierto".

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