Microrrelatos, microtextos, microficciones, nanocuentos, breves, pensamientos...
sábado, julio 23, 2005
Despertar incierto
http://es.geocities.com/jd_palma/Despertar_incierto.pdf
Espero que sea de su agrado, estando abierto a todo tipo de comentarios e insultos; todos serán aceptados...
jdpalma@terra.es
viernes, julio 22, 2005
Sus ojos, su voz
Palos de ciego
Retó al Señor Creador
Un movimiento para jaque mate; un despliegue de alfiles para acabar el juego de blancas y negras, pero mientras pensaba las ventajas y desventajas de vencer la partida, la gente y sus sub-dominios mueren a su alrededor.
La Muerte le vino a visitar, dejando frente al tablero a un súbdito suyo, mientras que ella recorre el mundo en pateras siniestras porque sabe que la partida nunca acabará...
José Daniel
sábado, junio 18, 2005
En fuga perpetua
José Daniel.
domingo, junio 12, 2005
Equilibrar el tiempo
La prueba se suspendió durante tres semanas, faltaba el Tribunal y nadie sabía de su paradero. Fue un error de precisión, un error en el cálculo del tiempo el que me delató, quedándome a las puertas de todo, quebrantando mis ansías de una conquista, mis ganas de acceder al sueño de mi vida: la abogacía. Ellos murieron bajo mi guadaña, ella desapareció...
sábado, junio 11, 2005
Me ensucian
Me ensucian
y lastiman unas manos
marcadas con el llanto inagotable
de unos besos
equivocados en ilusiones.
Tan cerca
existes, que el precinto
que aguanta nuestra distancia
es un hilo, un fleco
con aguijones de miel
en el paraíso de la araña:
sábanas hilvanadas, casimir que segrega
aromas impuros, briznas
con alacrán ebrio de dolor,
ojos que se abrazan al sueño de verte,
verte desnuda
cuajando versos sobre mi pecho
como antaño cuando el sol no existía.
Me deshonran
y vulneran pensamientos impropios
para el fin de esta alianza
que aprisiona mi dedo
y estrangula mi esencia.
No soy capaz
de liberar
un cuerpo,
mi cuerpo,
en prisión
hipócrita por una herencia
que quizás nunca vea.
Es tan frío
el cañón del revólver
que nos despediremos con un abrazo
mientras gire el tambor
de la suerte.
José Daniel
Mayo-05
jueves, mayo 26, 2005
Iluso el cambiar
Desembalar
las partes de este cuerpo
inerte, cansando, sin voz
para recitar un poema cuando lloro.
Empaquetar y cerrar
las partes de tu oleo
que quedaron esparcidas
entre los aromas de una fuga infiel.
Iluso el cambiar
carne de barro original
por látex de nostalgias,
pero aún así, te recuerdo
entre mis sábanas de finas lanzas.
Texto: José Daniel
Imagen: Andreas Ender
jueves, mayo 19, 2005
Instantánea
como dos peces que agonizan un final,
un réquiem de signos en el gris de pinceles
que expiran un lento decrepitar y alguna admiración
ante los pasos del viandante confuso.
Seguimos siendo dos ojos mordaces
para el angosto recuerdo de un artista independiente,
sabemos poco o nada de nuestra muerte, poco o nada,
aunque la noche siempre es fría y el silencio
acumule ansías de argollas y cáncamos.
Hoy hemos retado los párpados de pájaros negros
por el corredor de vecinas aristas intangibles,
y sus diafragmas no han percibido que nos sumergimos
mientras intentamos salir de estas luces y sombras
bajo el disfraz de aplausos que duraran junto al polvo del desván.
(Si se desploman todas las paredes del mundo, seremos libres...)
José Daniel.
martes, mayo 03, 2005
Así él, así ella

Sobre el lecho descansa una voz sombría,
unos ojos cubiertos de cólera implorando carnaval,
un espíritu con cardenales etéreos y secuelas de rojo tinto
junto con un estilete que empuña a cada anochecer.
En el reflejo de lunas hirientes una oración reposa
implorando futuras permutaciones o una red descosida
por la que liberar crisálidas de sangre en la fragua
de una habitación desinfectada de amor que muere en silencio.
Es el mundo que se cierra bajo un eje de fuerza,
un pacto con firmas unilaterales de posesión
y desprendimientos de retinas mientras los espejos
se vician entre silbidos de tabaco y tormentas de voces.
Al amparo de la noche dormitan unos senos olvidados,
unos lienzos de carmín que desfilan entre credos inconclusos
por el zaguán de una casa deshilvanada por el horror,
asaltos y quemaduras perennes hierven mientras él niega vómitos libertinos.
Texto: José Daniel
Imagen: Georg Suturin
martes, abril 26, 2005
Descender

donde se hunden galeones que se pierden
por los vértices de papiros de estraza y azúcar.
Es el fuego del relámpago un estilete de fina agonía,
un sinfín de penas donde tus ojos se incineran en el abismo,
una exigencia de sal con jirones de metralla al eco de su voz.
Desciendes mientras viejos barcos de papel arden sin llama.
Texto: José Daniel
Imagen: Foro Sensibilidades
sábado, abril 23, 2005
Ayer solicité tu ayuda
Vencer al naufragio para llegar a la cúspide de un sentimiento, donde te espero para lanzarnos al abismo del cieno envenenado, donde te aguardo para asaltar la puta vida por dos flancos, fue la oferta que te hice mientras rompía, por si acaso, mi cabeza contra el aire que venía dando fuerte. Me pediste tiempo para pensar, espacio para ubicar los ojos de un enfermo dentro de tus estaciones, pero no tardes mucho, el vaso me mira y siempre me acecha.
José Daniel.
domingo, abril 10, 2005
Deseo

Deseo
transparente
energía de azules edificios,
conspiración
del sentimiento contrariado
al querer y no poderte sentir.
Deseo
deshacer
negros campos yermos
en rojos almíbares
junto a la costa
y su arena jamás pisada.
Deseo
perturbar
verdes vientos de sal
que caen en mi almohadón
las noches de quiebros
cuajados en soledad.
Deseo, arcoiris que nunca llegas...
José Daniel.
viernes, abril 08, 2005
Inconciencia reclusa

nunca recorrieron mis mejillas,
flotaron en mi ventana
a la deriva, sin rumbo,
como el último barco de papel
arrojado entre tus pechos
desnudos en la mar, mientras se hundían,
para siempre,
nuestros días.
Ahora, tú,
libertad que me arrastras a las arenas,
a la inconciencia reclusa
del recuerdo,

donde los días
que buscas no encuentras,
donde los ojos
que ves no son los que ves,
allá,
donde el hombre
que visteis desolado no es libre
porque es el que llora
al abrir esta ventana con barrotes de castigo
por no haberme hundido con ella.
Texto: José Daniel.
Imagen 1: Zoe Wiseman.
Imagen 2: Yuri Bonder.
jueves, abril 07, 2005
Aldea Poética III. Haiku
Aldea Poética III. Haiku
Antología
© Opera Prima 2005
81 poetas experimentan el vértigo de lo breve
Felipe Benítez Reyes, Luis Alberto de Cuenca, Andrés Neuman, Luis Antonio de Villena, Elena Medel, Jorge Riechmann, Jesús Munárriz... (José Daniel, también...)
Autores consagrados y jóvenes promesas de la poesía recogen el testigo de Aldea Poética, el proyecto lírico más audaz de Opera Prima.
Desde aquel recital del 97 en el madrileño barrio de Lavapiés hasta la fecha son innumerables los poetas que refundan este espacio sin jurisdicción propia con cada nueva antología.
Aldea Poética III propone esta vez una antología de haikus inéditos, esos brevísimos poemas de tradición japonesa que conjugan atemporalidad, belleza y concisión.
A ritmo de cinco siete cinco, los poetas aquí congregados juegan con las posibilidades infinitas que ofrece el haiku, respetando en ocasiones la simplicidad de la observación directa de la realidad —propia de los maestros japoneses—, transgrediendo en otras sus motivos clásicos porque, como dice H.G Henderson, «en manos de un maestro, el haiku puede ser la esencia concentrada de la poesía pura».
Bosteza el agua
en los remansos quietos
de los marjales.
Ya tengo puestas
pero no hay prisa.
Killed haiku
Aire de paz,
Pescamos poco.
¿Qué es un haiku?
Según Basho:
«Es simplemente lo que está sucediendo en este lugar, en este momento»
PARA SABER MÁS
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Editorial Opera Prima
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