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lunes, enero 10, 2011

Descerebrado


—¿Juegas? Es divertido, sólo tienes que girar el tambor y rezar a tu suerte.
—Venga, con un par...


Los restos de masa encefálica salpicaron las paredes mientras el cuerpo caía inerte sobre el suelo.


Guadalajara (2011)

lunes, diciembre 13, 2010

Microrrelato finalista Cuenta 140: La moneda



Lanzó tres monedas delante de mí. Cuando me agaché para recogerlas, el otro ya corría con mi cartera. Nadie da duros por pesetas.



Guadalajara (2010)

viernes, diciembre 10, 2010

Misión cumplida



A Eduardo Mendoza

Durante una velada literaria, tuve noticias de Gurb. Su voz se intercalaba entre lo que parecía ser una riña de gatos. Le reclamé que hablará más alto y de forma más pausada para poder escribir su mensaje sobre una servilleta de papel.
«Hemos conquistado el Planeta. Enhorabuena. Corto y cierro»,  terminé de anotar con dificultad sus palabras mientras el presentador de la gala pronunciaba mi nombre.

Madrid (2010)

miércoles, diciembre 08, 2010

Microrrelato finalista Cuenta 140. La rueda




Hundido y fracasado decidió poner fin a su puta vida. Cargó con una bala el revólver, giró el tambor y amartilló. Saltó al vacío acojonado.




Guadalajara (2010)

martes, noviembre 30, 2010

Fantasías del hogar


Para sorprender a mi esposo me vestí con un picardías color crudo y unas medias negras. Encendí una vela, preparé algún que otro juguete y le esperé en semipenumbra con toda la sensualidad de una pantera. Abrió la puerta, caminó por el pasillo hasta que entró en nuestra habitación. No me quiso ver, no me buscó, no me olió... Su reacción, una vez más, me devolvía al mundo monótono y real en que transitaban nuestros días, salvo que esta vez, se desnudó apresuradamente, abriendo el armario con sigilo, e introduciéndose como pudo, para espiarme a través de las rendijas que dejan las láminas de las puertas.

Guadalajara (2010)

domingo, noviembre 28, 2010

Ladridos


Sólo se escuchan ladridos, aullidos por todas partes. Las almas y los cuerpos de los habitantes arden sin que nadie pueda hacer nada. El caos flota en el aire, es una anarquía sin precedentes. Primero fue la quema de automóviles, mobiliario urbano, escuelas, bancos, iglesias. Mas luego, cuando la barbarie y la desolación ha sido absoluta; cuando las calles, ciudades y países ya no se gobiernan, han comenzado los perros a organizarse dentro de su propio desorden aparente. Uno de ellos, no hace mucho, me quiso de animal de compañía, pero en el último momento me desplazó por no saber comportarme. Ahora espero turno de carbonización, aunque intentaré escapar.




Mérida (2005)

viernes, noviembre 19, 2010

Microrrelatos finalistas Cuenta 140: El Correo






Microrrelatos finalistas en el Concurso Semanal Cuenta 140: El Correo, dirigido por el escritor Montero Glez en http://www.elcultural.es/


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Me lo dijo por carta, el muy cabrón. No tuvo los suficientes cojones para decirme: "A la puta calle".


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Leyó la Carta del Apóstol San Pablo a los efesos: "Vivid en el amor como Cristo nos amó...". Esa noche se fue de putas.
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Cuando terminó de redactar la carta abrió la ventana. La fuerza de la gravedad hizo el resto.

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Textos: José Daniel Palma

miércoles, mayo 19, 2010

Noviciado




La madre superiora llegó exhausta a la celda de la novicia. Nadie, nada, excepto un par de medias olvidadas sobre la cama y un almanaque señalado con rotulador rojo en una fecha indicada: sábado noche.




José Daniel (2010-Guadalajara)

viernes, octubre 30, 2009

La merienda (micro)

La merienda (micro)

A mamá siempre le ha gustado prepararme la merienda para el colegio, aunque intuyo que ella sabe que no me la como y que siempre la escondo. Ella insiste y persiste, así que, todas las mañanas la tengo dispuesta y envuelta dentro de mi mochila. A mí no me preocupa el comer, me siento gorda y fofa. No tengo problemas en buscar cualquier agujerito donde depositarla y taparla. Por el camino, desde mi casa hasta el colegio, la senda es larga y por ella sólo transito yo. Aún así, en estos últimos tiempos, estoy notando que su volumen es mayor. Ya no es un simple bocadillo de mortadela con aceitunas, ahora, hay veces que transporto manos, pies y cuero cabelludo, e incluso, una vez, me puso un recipiente con casquería: un hígado, dos riñones y un corazón. Esto me supone más esfuerzo pero lo sigo haciendo porque sigo estando rechoncha. Creo que tendré que hablar con ella, aunque prefiero hacerlo con padre, pero, ahora que lo pienso, hace tiempo que no lo veo.


José Daniel (2009-Guadalajara)